lunes, 24 de mayo de 2010

LOS 12 APÓSTOLES DE SANTIAGO URIBE

Un oficial retirado de la Policía Nacional colombiana acusó a Santiago Uribe Vélez, hermano del presidente colombiano, de haber creado y mantenido en los ’90 una estructura paramilitar que cometió varios crímenes en connivencia con fuerzas policiales en la provincia de Antioquia. También dijo que el presidente habría apoyado las actividades ilegales de su hermano.

La denuncia del mayor retirado Juan Carlos Meneses Quintero se hizo en Buenos Aires hace tres semanas ante un grupo de representantes de organizaciones internacionales que monitorean violaciones de derechos humanos en Colombia. Página/12 presenció el testimonio, que se mantuvo embargado hasta hoy por razones de seguridad a pedido del abogado de Meneses, Daniel Prado.

Escucharon la denuncia el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, director del Servicio Paz y Justicia; Carlos Zamorano por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, el juez de la Cámara de Federal de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Eduardo Freiler, el presidente consultivo de la Asociación Americana de Juristas, Beinusz Smuckler, y el representante de la Asociación Americana de Juristas, Ernesto Moreau.

Meneses empezó su relato contando cómo conoció al hermano de presidente colombiano y cómo tomó contacto con la estructura para militar cuya creación y mantenimiento le adjudica a Santiago Uribe Vélez.

“En 1993, estando yo con el grado de teniente, me nombran comandante del Distrito Policial 7 de Antioquia con asiento en Yarumal. ¿Cómo llego yo a Yarumal? Yo siempre he sido una persona comprometida con la institución, muy de combatir a la guerrilla. En esa época Yarumal era muy peligroso, estaba asedidada por la guerrilla. A los coroneles les daba miedo. entonces los comandantes me mandan a mí. Yo recibo el mando del entonces capitán, hoy coronel retirado Benavídez. El me recibe y me dice ‘vea, Meneses, aquí hay una situación muy especial, acá hay un grupo de personas que hace limpieza, o sea limpieza social, o sea desaparecer a las personas que se identifican como guerrilleros, como ladrones, como secuestradores, extorsionadores, o sólo expendedores de vicio, o viciosos. Vea, usted lo único que tiene que hacer es cuando ese grupo vaya a hacer un trabajo usted tiene que colaborarles’.

“Le pregunto ‘cómo es esto, capitán’, y me contesta: ‘vea, el grupo tiene un jefe que se llama Santiago Uribe Vélez, que es el hermano del (entonces) senador Alvaro Uribe. El es un ganadero de la región que tiene la hacienda cerca de Yarumal, la hacienda La Carolina. El es el jefe de este grupo paramilitar.’ El capitán, pues, me cuenta la historia: ‘Yo les he colaborado, lo que hago es que cada vez que ese grupo va a cometer un asesinato lo que tiene que hacer es que la policía no reaccione, que usted los tenga guardados, ocupados, para que no vayan a capturar a los que cometen estos asesinatos, y ésta es la forma de colaborarle a Santiago’. Entonces él me relaciona con Santiago Uribe Vélez. El me presenta (y Santiago me dice): ‘mucho gusto, teniente, bienvenido a Yarumal, yo tengo este grupo que va a colaborar muchísimo con usted, además de que yo necesito que usted colabore con ellos, ellos le van a dar mucha información y liberar la zona cuando usted lo necesite’.

“En esa época la Policía Nacional siempre era calificada por la que menos delitos tenga, dejando de lado los homicidios, entonces lo que le interesaba a la policía era mantener los índices delincuenciales bien bajos. Me presento ante Santiago y me dice ‘yo a usted mensualmente le voy a dar una platica por usted colaborarme.’ El capitán Benavídez me decía ‘tranquilo, no hay problema, esto está coordinado con los altos mandos, no va a pasar nada’. Santiago me dice ‘vea, reciba esta plata o no la reciba, nosotros tenemos el apoyo de los comandantes de la policía a nivel departamental y amigos a nivel nacional, nosotros vamos a seguir actuando’, y yo dije ‘bueno pues, pa’ delante’. Ese fue el compromiso con Santiago.

”Así empezamos en enero de 1993, estuve febrero, marzo, a principios de abril me sacaron porque el escándalo fue a nivel nacional con medios de comunicación, se destapa el mal llamado grupo de los Doce Apóstoles. En el tiempo que yo estuve nunca se llamó Doce Apóstoles. Son los medio los que empezaron a usar ese nombre porque supuestamente había un sacerdote metido en ese grupo, que era el padre Palacios. A mí me sacan porque la cosa se calentó, ‘listo, mi coronel, yo sólo cumplo órdenes’, y me terminan mandando a un distrito todavía más difícil que es Segovia. Es que a mí me tenían como una persona eficaz para combatir la guerrilla. La cosa es que en esos tres meses se suscitaron unos incidentes en los que son asesinadas personas y yo le presto a Santiago la colaboración para que el grupo del cual él era el jefe pudiera cometer sus asesinatos.”

Meneses continuó con una descripción de los miembros del grupo y nombra como cofinancista del grupo junto a Santiago Uribe al hacendado Alvaro Vázquez. y dice que Santiago Uribe le designa un enlace con el grupo para las operaciones urbana y otro para la rurales. Nombra al personal policial a su cargo y dice que le ordena que colabore con el grupo.

”Este muchacho Rodrigo (uno de los enlaces) se alquiló una pieza al lado del departamento de policía que tenía conexión con la habitación donde yo dormía en el comando. El ahí tenía unos uniformes de la policía y el ejército, capuchas, botas, tanto es así que después la fiscalía hace un allanamiento de esa habitación y encuentra esos elementos.

”En la tercera reunión con Santiago me lleva a conocer la finca porque dice que le he colaborado mucho. Cuando vamos a la parte de atrás ellos tienen una plaza de toros pequeña porque ellos crían toros. Detrás de la plaza ellos tienen una pista de entrenamiento para paramilitares. Una pista con todos los obstáculos para un entrenamiento militar. La escalera, la telaraña, todos. El me dice ‘mira, aquí es donde entreno a mis muchachos’. En la finca él mantenía gente armada con escopetas, con fusiles, él incluso tenía una subametralladora. Esa vez Santiago también me muestra una lista, porque él tenía una lista de las personas que iban asesinando. En esa época Alvaro Uribe era senador y estaba aspirando a la gobernación. El me decía ‘tranquilo que cuando Alvaro sea gobernador nos va a ir mucho mejor”’.

A continuación, Meneses pasó a detallar cinco crímenes cometidos por el grupo paramilitar al amparo de su mandato policial.

“Hay un caso donde se obtiene información de que van a atracar un peaje. Yo les digo ‘vayan a hacer el operativo, no hay problema. Entonces ellos se esconden y efectivamente llegan a atracar el peaje. Fue gente de la Sigin (inteligencia policial) y fue el grupo de Santiago. Ellos dan de baja a dos delincuentes en el peaje. Eso se ve como positivo y las cosas empiezan a marchar.

”Hay otro caso en que Santiago me pide el favor: ‘hay una situación especial y es que ya tenemos ubicado a un colaborador de la guerrilla, entonces le voy a mandar a los muchachos, vamos a cometer el asesinato contra esta persona que colabora con la guerrilla. Esta es una persona conocida, es guerrillero, se llama Rodrigo Barrientos. Es conductor de un carro que utilizan como bus. Ya lo tenemos identificado que es la persona que suministra los víveres a la guerrilla. Tenemos que acabar con la guerrilla y él es cabeza visible de la guerrilla.’ (Yo contesto) ‘bueno, listo hágale, no hay problema’. Cometen el asesinato.

“Hay otro caso de una extorsión que le están haciendo a un comerciante de Yarumal, Santiago me llama y dice, ‘Meneses vamos a armar un operativo contra una persona. El empresario tenía un restaurante que se llama Las Rocas. Yo fui y le tomé declaración al empresario y armé el operativo, fue la gente del grupo y de la policía. Cuando fueron a recibir el dinero, ellos dan de baja a un extorsionador. Y otra persona se les vuela del lugar. Yo rendí un informe dando un resultado positivo. Había sido la policía, pero en coordinación con el grupo de los mal llamados Doce Apóstoles.

“¿Qué pasa? Este extorsionador que se escapa el grupo lo ubica en una finca que se llama La Sirena, entonces mi escolta me dice ‘vea teniente a esta persona ya la tenemos ubicada’. Entonces yo le contesto ‘pues bien entonces hágale’. Pues la idea era ésa: si estaba ubicado pues... entonces arman el operativo y asesinan a dos personas de apellido Quintero Olarte, padre e hijo. El hijo es el que había hecho la extorsión. Y ahí me involucran en el proceso. Porque el agente Amaya, siendo mi escolta, yo nunca lo autoricé que llevara los fusiles, él se llevó el fusil suyo y el fusil mío. Ellos van y les causan la muerte a estos dos Quintero Olarte y para colmo hieren a dos niños menores de edad. Yo al otro día voy a levantamiento con la inspectora de policía. Yo mismo recojo las vainas, las embalo y las entrego a las autoridades. Después me entero que Amaya se llevó los fusiles a cometer el asesinato. Por ese caso yo estuve detenido en dos oportunidades, una vez seis meses y otra vez tres meses, por el mismo hecho de las vainas, eso está en el expediente. Después me libro, logré mi salida con mi abogado, porque yo sabía que era un proceso político para que involucre a Santiago, pero yo decía que Santiago no tenía nada que ver. El me decía ‘tranquilo que ese proceso va a salir adelante, que el hermano ya está encima del proceso y que el proceso va a ser cerrado, como efectivamente ocurrió.

“El último caso fue una toma guerrillera que hubo en el municipio de Yarumal, que la guerrilla llegó a atacar al pueblo con fusil, ese caserío quedaba a cuarenta y cinco minutos del cuartel. Yo ahí busco a Santiago y le pido ayuda y él dice que ese día sólo tiene tres personas. Vaya con estos muchachos míos que ellos conocen un camino para llegarles allá. Ese día fuimos unos quince policías con los tres del grupo de Santiago. Burlamos el retén de la guerrilla y llegamos al pueblo y la guerrilla todavía le está disparando al comando de policía. Entonces armamos unas minas para esperar a la guerrilla, pero salieron por otro camino y me dejaron esperando. Después entro al pueblo y me entero de que a la policía le había ido muy bien, porque hubo tres bajas de la guerrilla contra sólo una de la policía.”

Para finalizar, Meneses ensayó una explicación de cómo terminó en Venezuela.

”El proceso a los Doce Apóstoles no llega a la verdad porque en Yarual había un grupo de comerciantes honestos que armaron un grupo de personas colaboradoras de la policía para papelería, gasolina, elementos de aseo. La fiscalía fue contra ellos, pero mentiras, esos comerciantes no eran, eran los ganaderos que estaban con Santiago. Pero la fiscalía nunca destapó a Santiago y fueron presos más de un año estos comerciantes sanos y el proceso sigue, siempre contra los comerciantes de Yarumal.

”Cuando el proceso arranca vamos con mi coronel a la oficina de Santiago. Ya no estábamos en Yarumal. El tenía una oficina en Medellín. Santiago nos dice ‘vean, ustedes no se preocupen, con mi hermano hablamos con las personas que teníamos que hablar para que este proceso no termine en nada y ustedes salgan absueltos. Váyanse tranquilos. Eso sí: no me mencionen’. A los años, en el 2002, 2003, yo ya soy mayor de la policía y me llega un traslado para un sitio malo. Ubico a Santiago, lo llamo y le digo que no me manden. El dice ‘el compromiso era archivar la causa y ya cumplimos. No vuelvan a llamar’. Esa fue la última comunicación con Santiago. El año pasado empezaron las amenazas, Santiago sabe que soy una persona que sé mucho de él, a la mayoría del grupo de los Doce Apóstoles los asesinaron. Entonces tomé las decisión de escaparme.”

martes, 20 de abril de 2010

CARTA ABIERTA DE LOS ESTUDIANTES FRENTE A LAS DECLARACIONES DE SANTOS DESPUES DE SU EXPULSIÓN

El acto simbólico en el que se expulsó al candidato presidencial por el partido de la U, Dr Juan Manuel Santos, de la Universidad Santiago de Cali, no fue el acto de pillaje de unos encapuchados  armados como lo aseveró el irresponsable Dr. Santos.

La comunidad universitaria  en  ejercicio del derecho fundamental a la protesta consagrada en el artículo 37, y el de libertad de expresión establecido en el articulo 20 de nuestra carta política, expresaba el repudio al responsable de las ejecuciones extrajudiciales o mal llamados “falsos positivos”. Como es usual, la mayoría de medios de desinformación tergiversaron irresponsablemente los hechos.

El argumento de que en la protesta participaron estudiantes de otras universidades no es sino otra falacia o cuando no, un falso positivo de la palabrería insulsa del candidato Santos. Fueron estrictamente estudiantes, trabajadores, y profesores  de la Universidad Santiago de Cali los que expulsaron al señor de la política de los jóvenes muertos en Soacha.
Como es característico de un político tan amoral y sin principios, el Dr. Santos tendenciosamente aseveró que los estudiantes poseían armas y que había “infiltrados”. La  estigmatización, la calumnia y la táctica sucia, actitudes ya conocidas del Dr. Santos, dirigidas contra una manifestación simbólica y estudiantil, ponen en riesgo a toda una comunidad universitaria.

Aduciendo la necesidad del fortalecimiento de la seguridad democrática poniendo como ejemplo la protesta santiaguina, el Dr Santos después de su pintoresca carrera, ahora pretende esconder el contundente revés que sufrió su campaña por medio de calumnias, al tiempo que apuntala la política macabra que agenció desde su ministerio. Lo cierto del caso, es que ningún estudiante poseía “papasbombas”, gas lacrimógeno, ni armas de ningún tipo. No se tiró ni una sola piedra.

Por otra parte, decir que eran 600 estudiantes quienes lo estaban esperando a su exposición de “seguridad urbana”,  es otra de las marrullerías del candidato del partido de la U para minimizar el efecto mediático de su expulsión de nuestra casa de estudios.  Si fuera tan cierto que esta cantidad de personas lo estaban esperando para oír su propuesta, entonces, ¿cómo sale corriendo despavorido con un auditorio a su favor, ante la llegada de un puñado de estudiantes díscolos que le rechazan? No. Definitivamente miente. El estrepitoso grito de ¡fuera, fuera, fuera! retumbaba en todo el auditorio.

Sobre lo acaecido, hacemos un llamado a que se respeten los derechos fundamentales de los estudiantes, profesores y trabajadores que participaron en la manifestación, y que no se desate ninguna cacería de brujas contra los integrantes de la comunidad universitaria.

Por ultimo, recordar que en la celebración de los 50 años de la universidad los estudiantes fueron excluidos de su casa de estudios porque venía Uribe a celebrar con la clase política vallecaucana los 50 años de la USC. Ayer, paradójicamente, los estudiantes expulsaron al continuador de sus políticas: el candidato presidencial Juan Manuel Santos, después de declararlo persona no grata.

Estudiantes, profesores, y trabajadores de la Universidad Santiago Cali, Agradecemos la difusión de este mensaje.

Armando Zambrano Leal Ph.D
Director de Postgrados en Educacion
Universidad Santiago de Cali
Grupo de Investigacion CIEDUS

sábado, 10 de abril de 2010

DENUNCIA PUBLICA


ABRIL DE 2010
DENUNCIA PÚBLICA  III.

NUEVO FALSO POSITIVO EN EL BAJO CAUCA  ANTIOQUEÑO.

La Asociación Campesina del Bajo Cauca Antioqueño  ASOCBAC, denuncia ante la opinión pública nacional e internacional, los organismos de control y del Ministerio Público del Estado, las Organizaciones No Gubernamentales, los movimientos sociales y populares. La Ejecución Extrajudicial cometida por tropas de la brigada 25, VII división del ejército colombiano en la vereda el Mocho del municipio de Taraza, contra la vida de CARLOS ALBERTO GARCIA SUAREZ, campesino jornalero de 27 años de Edad. Los hechos ocurrieron a las 4:30 de la tarde del pasado Jueves 1 de Abril de 2010, cuando la tropa del ejercito lo ejecuto con un tiro en la cabeza y luego de desvestir el cadáver, le puso un uniforme militar camuflado, junto a un rifle de asalto AK 47 cargado con munición y una granada.

Este crimen de lesa humanidad se da en un contexto de creciente militarización del bajo Cauca Antioqueño, donde las tropas del ejército colombiano han cometido numerosas y sistemáticas violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al DIH, tales como:

-     Detenciones Arbitrarias.

-         Estigmatización y Criminalización de las comunidades campesinas y sus organizaciones.

-         Utilización de la población campesina como escudos humanos.

-         Tratos crueles y torturas en general.

Algunos de los cuales ya hemos denunciado públicamente, pero alarmantemente vemos como  de foma alevosa, continúan estas conductas de Terrorismo de Estado cabalgando sobre nuestro territorio.
EXIGIMOS.



Se realicen de forma inmediata y diligente las investigaciones disciplinarias, penales y administrativas, que sean necesarias para el aclarecimiento de los hechos y la sanción a los victimarios.


Se separe del cargo y se le inicie una investigación penal y disciplinaria por responsabilidad de mando en la comisión de crímenes de lesa humanidad al coronel Rubén Mogollón, comandante actual de la brigada 25 de la VII división del ejército. Así mismo  sobre los comandantes y tropas de los batallones de contraguerrilla 130  y batalla de chorros blancos que operan en esta área.


Que a los familiares de  CARLOS ALBERTO GARCIA SUAREZ víctimas directas  de este crimen de lesa humanidad se les garanticen sus derechos a la Verdad, la Justicia y la reparación integral.





Fraternalmente:



ASOCBAC

NIT: 900264352-5


 




Favor enviar sus comunicados a las siguientes direcciones:

 

Sr. Álvaro Uribe Vélez, Presidencia de la República, carrera 8 # 7-26, Palacio de Nariño, Bogotá D.C, Fax (+57) (1) 5662071. Correo: auribe@presidencia.gov.co

 

Sr. Francisco Santos, Vice-presidencia de la República, correo: fsantos@presidencia.gov.co

 

Sr. Carlos Franco, Programa presidencial de Derechos Humanos y DerechoInternacional Humanitario, calle 7 # 5-54 Bogotá D.C. Tel.: (+57) (1) 3360311. Correo: cefranco@presidencia.gov.co

 

Procuraduría General de la Nación quejas@procuraduria.gov.co

 

Sr. Volmar Antonio Pérez, Defensoría del Pueblo. Calle 55 # 10 -32 pbx: (+57)

(1)   3147300. Correo: secretaria_privada@hotmail.com

 

PERSONERIA DE VALDIVIA

Correo Electrónico: personeriavald@edatel.net.co

PERSONERIA TARAZA.

Correo electrónico: contactenos@taraza-antioquia.gov.co

PERSONERIA CAUCACIA.

Correo Electrónico: persocuacasia@hotmail.gov.co

domingo, 7 de marzo de 2010

LOS CRÍMENES DE ESTADO ¿UN MITO O UNA CONSECUENCIA DE LAS PERVERSAS ESTRUCTURAS SOCIALES?


“lo maravilloso de  la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a su dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo” Voltaire.

La siguiente es una corta reflexión que toca la ya repetida tesis del Estado como instrumento de dominación de las clases dominantes en la sociedad, sólo que desde la necesaria la re-contextualización dichas problemáticas, porque si bien, hace unas épocas el Estado ha sido controlado por los amaños del gobierno de turno y de la élite dominante de un país, se perfila ahora como la funcional relación del monopolio de la fuerza (Gobiernos-Estados) y la  manipulación de la ideología de la población a través de los medios (Biopoder) a favor de los intereses del nuevo orden acumulativo global manipulado por los únicos y verdaderos dueños del mundo: las multinacionales en representación de las potencias actuales: (neoloberalismo salvaje). Tememos pues el monopolio legal del poder en detrimento de los intereses colectivos de la mayoría de los habitantes del planeta… veamos pues hasta donde pueden llegar estas oscuras intenciones:
“… Estados Unidos necesita del control de Filipinas, India, Israel, y otros tantos que garanticen el control arábigo-islámico junto con todos sus recursos, puertos, mares, mercados, energéticos entre otros. Es por tales razones que mientras “indochina fue destruida,  los asesinos, torturadores y tiranos de indonesia, Tailandia, las Filipinas y Corea del Sur fueron respaldados.” -CHOMSKY, Noam. El miedo a la democracia pág. 84- Actualmente Colombia presta su territorio a tales defensores de las buenas intenciones, aún a costa de llegar a asesinar el propio pueblo desde lo que se conoce como “gestas independistas” pasando por el asesinato de comuneros, siguiendo con el de trabajadores, huelguistas, campesinos, socialistas, líderes populares… y hasta un partido político completo como la UP (Unión Patriótica).
El montaje discursivo es evidente… ayer por comunista; hoy por terrorista y el terrorista puede ser cualquiera, debido a la flexibilizadora modalidad inventada en el gobierno de Uribe Vélez: El falso positivo. Pero ¿qué es un terrorista o  mejor aún que es terror de Estado? Lo sorprendente  de tal planteamiento que prácticamente no hay diferencia:
·         “…el terrorismo en el marco del conflicto o de la guerra se plantea como un medio para defender o para atacar una estructura de poder, un modelo de organización social, un sistema ideológico, unos intereses particulares o grupales, etc.” Javier Giraldo
·         “… el uso sistemático de la violencia por personas armadas para inspirar miedo a personas desarmadas, en la creencia de que esto les dará frutos políticos.” Charles Townshend
Ahora veamos que se define por “terror de estado”
·         “…El Terrorismo de Estado se da cuando el Estado mismo se convierte en agente de terror, ya sea porque conduce un conflicto, guerra o conmoción interna sin ceñirse a las normas del "Derecho en la Guerra", ya sea porque a través de sus estructuras, instituciones, procedimientos o prácticas, coloca bajo amenaza los valores fundamentales: vida, integridad o libertad de sus ciudadanos, creando campos ambigüos donde la seguridad o el riesgo están sometidos a la arbitrariedad, o señalando campos de riesgo no ambigüos pero inspirándose en principios irracionales o anti-éticos.” Javier Giraldo
El colmo resulta cuando analizamos las zonas principales, heartlands o Lebesraun, tal y como lo plantearon en su momento Hitler, los Ingleses y ahora Estados Unidos. Estas zonas que quieren “pacificar” no son más que los espacios vitales en donde desarrollar su geopolítica y Colombia es uno de ellos para el departamento de estado de los Estados Unidos. 


Para poner punto final a esta reflexión y para que quede como pregunta estratégica se plantea lo siguiente: ¿porque al pueblo le enseñaron a odiar a unos “terroristas,” pero a apoyar a otros TERRORISTAS?
 

miércoles, 3 de febrero de 2010

INDIGNACIÓN ANTE LA BARBARIE DE LA FUERZA PÚBLICA


La Asociación de Cabildos Indígenas de Antioquia- Organización Indígena de Antioquia –OIA, DENUNCIA ante la Opinión Pública Regional, Nacional e Internacional por los hechos violatorios a los derechos humanos cometidos por las tropas de la décima séptima brigada del ejército de Carepa a las comunidades indígenas del Departamento:







HECHOS: 1. Siendo a la 1 AM del día 30 de enero de 2010 los integrantes de la comunidad indígena Alto Guayabal en el Resguardo Urada Jiguamiando, sintieron sobrevuelos de un avión. Luego siendo las 2:00 AM aproximadamente sintieron nuevamente el ruido de dos helicópteros, desde donde con ráfagas de fusil fue hostigada la comunidad indígena.






2. Posteriormente, siendo a las 3:00 AM cuando los indígenas procedían a encender los fogones de leña para empezar a cocinar, 30 minutos más tarde sintieron dos helicópteros que aparecieron como fantasmas, tirando estos unas bombas que cayeron cerca a las viviendas, pero una vivienda indígena fue blanco de la acción terrorista de los Militares.






3. En la vivienda destruida habían cinco personas, tres adultos y dos niños, uno de 8 años y otro de 20 días de nacido. Todos, excepto el menor indígena de 8 años están gravemente heridos en varios hospitales en Medellín y otros en Carepa.






4. Además de la vivienda afectada, fueron destruidos los cultivos de pan coger y muchos árboles.






Es necesario recordar que esta comunidad había sufrido desplazamiento y hostigamiento de los diferentes actores armados, tanto por el ejército, los paramilitares como por la guerrilla; y sólo llevaban un año de haber regresado a su comunidad.






También es importante resaltar que el resguardo de Urada Jiguamiando está siendo intervenido por el megaproyecto denominado Batolito de Mandé, en donde la compañía minera la MURIEL de Estados Unidos, tiene varias concesiones mineras otorgadas por el Gobierno Nacional y el Gobierno Departamental.






La resistencia de las comunidades ubicadas en el resguardo y áreas del proyecto minero ha generado señalamientos y hostigamientos por parte de la Empresa La Muirel y el ejército en varias oportunidades. Es así como, el Gobierno Nacional desde su política de seguridad democrática sin ningún mínimo de respeto viene impulsando el establecimiento de batallones y tropas del ejército en los territorios indígenas, afectando la política de autonomía, los sitios sagrados y generando zozobra, teniendo en cuenta que han ido a hacer daños en los cultivos de las comunidades indígenas, limitando la cacería y la pesca, restringiendo el tránsito en sus propios territorios, haciendo deforestación de los bosques como en el cerro YU (piedra amoladora) en cabeza del batallón Número 15; así como muchos comuneros indígenas han sido violentados en su integridad física.






Es de aclarar que, en esta área de exploración minera, ningún indígena es guerrillero; así como la zona está militarizada con el Ejército desde el 24 de diciembre del 2009. En tal sentido, no existe ninguna excusa del Ejército y del Gobierno de Álvaro Uribe, ni de ninguna autoridad Departamental para justificar esta acción violenta en contra de las comunidades indígenas del Departamento. Esta acción nos confirma que hay intenciones de desplazar a estas comunidades para abrir paso estratégicamente a las compañías mineras que tienen concesiones y que según ellos son sus derechos.






Por tanto, la OIA rechaza una vez más este acto de barbarie de la Fuerza Pública contra los pueblos indígenas el cual se convierte en un falso positivo.






En tal sentido EXIGIMOS:






1. Una comisión al lugar de los hechos para que hagan la verificación respectiva. Esta debe estar compuesta por CRUZ ROJA INTERNACIONAL, LA OFICINA DE LA ALTA COMISIONADA DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU, ACNUR, DEFENSORIA DEL PUEBLO y nuestras organizaciones hermanas como la ONIC y otras organizaciones regionales.






2. Que se investigue a los mandos del ejército que dieron orden de este bombardeo a las comunidades indígenas y se haga justicia.






3. Reparación inmediata de los daños morales, físicos, culturales y comunitarios ocasionados por la acción violenta.


“CONTRA LAS POLITICAS DE EXTERMINIO, RESISTENCIA Y VIDA”






ORGANIZACIÓN INDIGENA DE ANTIOQUIA–O.I.A.


CONSEJO DE GOBIERNO INDIGENA